Psiquiatría Infanto Juvenil

Consultorio de asistencia para niños, adolescentes, familias y adultos

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Dra. Veronica Fasolis Marconetti

Psiquiatra Infanto Juvenil en Córdoba, Argentina

MP 31947/4 – ME 15608

           La doctora Veronica Fasolis Marconetti ha sido formada en Medicina por la Universidad Nacional de Córdoba.  Realizó la Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental durante 4 años en Hospital Colonia Santa María y Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, que le posibilitó un entrenamiento en asistencia de patologías psiquiátricas de adultos, jóvenes y niños.

             Obtuvo el título de especialista en Psiquiatría, otorgado también por la Universidad Nacional de Córdoba, y se ha formado en Psiquiatría Infantojuvenil a través de la Universidad Católica de Córdoba.

              Su orientación y vocación hacia los más pequeños están relacionadas con una fuerte convicción de la capacidad de los niños y adolescentes para desarrollar factores adaptativos ante las adversidades y producir el cambio.

                Esta perspectiva positiva sobre los factores de vulnerabilidad y resiliencia de los pacientes y sus familias, sumados a los avances en los conocimientos del área de la psiquiatría infantojuvenil, nos permiten tener esperanzas y expectativas altas en relación con el proceso de recuperación de niños y jóvenes.

¿Qué es el autismo infantil?

El autismo, también conocido como trastorno generalizado del desarrollo (T.G.D.), afecta a niños y niñas desde corta edad, produciendo alteraciones en:

  1. la interacción social
  2. el lenguaje
  3. la comunicación
  4. el juego imaginativo
  5. el comportamiento del niño

¿Como se detecta el autismo?

El niño comienza a hablar tardíamente (después de los 2 o 3 años) o bien, empieza a hablar dentro de lo esperado, pero más tarde, pierde lo que ya había aprendido; es decir, hay un retroceso en el lenguaje
Es difícil el contacto con el niño, tanto con padres como con otros niños de su edad.
No presta atención a las otras personas
Esquiva la mirada a los ojos, mira como “de reojo”
Parece no escuchar
El niño casi no tiene amigos, muchas veces se aísla, prefiere jugar solo.
Le cuesta mantener conversaciones propias de la edad, y comprender las emociones y
conductas de las demás personas.
Su lenguaje puede estar presente o no, en algunos casos puede hablar mucho, pero
es extraña su forma de hablar. A veces comete errores gramaticales, o habla como
en los “dibujos animados”, o tiene una tonada “como si fuera extranjero”. Puede ser
difícil comprender lo que dice.
Su forma de jugar: prefiere oler, tocar, hacer girar a los juguetes, probar qué ruido
hacen, acomodarlos, apilarlos, tirarlos, que jugar en si mismo (a una edad en que ya
podría hacerlo). En general explora, pero no se divierte ni intenta compartir el juego
con los demás.
En niños escolarizados puede haber problemas de aprendizaje y en la conducta.

No siempre están presentes todos los síntomas, y existen distintos grados de afectación,
desde casos leves, a otros más graves. Pero ante cualquiera de estas señales es
fundamental consultar rápidamente a un especialista psiquiatra o psicólogo clínico
infantil con experiencia, que pueda identificar qué le pasa a su niño.
Hoy se conoce mucho más acerca del origen biológico del autismo y su tratamiento
que años anteriores, donde erróneamente se lo atribuía a falta de cuidados parentales.
Sabemos que, cuanto antes detectamos el autismo, más oportunidades tiene el niño de
desarrollar habilidades y adaptarse, a través de un tratamiento bien direccionado.

¿Que es Psiquiatría Infanto Juvenil?

La Psiquiatría Infanto Juvenil, también conocida como Paidopsiquiatría, se dedica a la asistencia de niños y adolescentes con problemas  del neurodesarrollo, psicológicos, emocionales y vinculares, con la familia y su entorno.

El médico psiquiatra establece un vínculo con el niño o el adolescente a través del diálogo generalmente, durante entrevistas que suelen durar entre 40-60 minutos.  Muchas veces utiliza también el dibujo y el juego, medio de comunicación por excelencia en niños, que además cumple con fines diagnósticos; es decir nos ayuda a comprender mejor su problemática.

El terapeuta de niños además trabaja en conjunto con los padres y cuidadores, a través de un diálogo abierto y comprensivo que permita comprender las falencias y fortalezas de esa familia en particular, siendo ésta alianza entre padres y terapeuta una pieza fundamental del tratamiento, debido a la dependencia natural del niño hacia su entorno.

El diagnóstico se realiza mediante entrevistas donde se recaban datos de la historia del desarrollo y se examina el estado mental. También es posible realizar tests psicológicos, exámenes complementarios como laboratorio y estudios de imágenes de cerebro en algunos casos.

Existen diversas maneras de abordar terapéuticamente al niño y al adolescente: de forma individual, grupal o familiar según cada situación. Como herramientas terapéuticas existen la terapia; la farmacoterapia; la combinación de ambas; y otras más. No siempre el psiquiatra o el psicólogo trabajan solos; en algunos casos es necesario contar con otras disciplinas como neuropsicología, neurología, asistencia social, acompañamiento terapéutico, docencia y pediatría.

El objetivo final del psiquiatra es construir y potenciar la capacidad de los niños y adolescentes para desarrollar factores adaptativos ante las adversidades y producir cambios. Los avances en los conocimientos del área de la Psiquiatría Infantojuvenil, nos permiten tener esperanzas y expectativas altas en relación con el proceso de recuperación de niños y jóvenes.

En palabras del Dr. Henri Ey, gran estudioso y padre de la psicopatología, la psiquiatría se ocupa de la “patología de la vida de relación (…) que asegura la autonomía y la adaptación del hombre a las condiciones de su existencia”.